La necesidad de contar con información sobre composición de alimentos actualizada, adecuada y confiable es cada día más importante para nuestro país, tanto de productos naturales como procesados, que se producen, consumen, exportan o importan. La globalización de la economía, los acuerdos internacionales de libre comercio, los avances en la nutrición, la presencia en los alimentos de nuevos microcomponentes, y la relación cada día más estrecha entre la alimentación, nutrición y salud de la población, son realidades que avalan que el tema de la composición de alimentos sea considerado como de alta prioridad para nuestro país, en especial para el Ministerio de Salud.
En la actualidad Chile por sus mútiples compromisos comerciales internacionales necesita cumplir con diferentes requerimientos en el tema de etiquetado nutricional, lo cual está estrechamente ligado a la necesidad de contar con una tabla nacional de composición química de alimentos actualizada.
La Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en respuesta a la solicitud de los gobiernos de Argentina, Chile y Paraguay ha aprobado el proyecto regional de cooperación técnica TCP/RLA/3107 “Desarrollo de Bases de Datos y Tablas de Composición de Alimentos de Argentina, Chile y Paraguay para Fortalecer el Comercio Internacional y la Protección de los Consumidores”, el cual se encuentra en ejecución y contribuirá significativamente a la actualización de la tabla chilena de composición química de los alimentos, y paralelamente a cumplir con la Declaración Mundial y el Plan de Acción para la Nutrición, establecido en la Conferencia Internacional sobre Nutrición de 1992, donde los gobiernos se comprometieron a preparar planes nacionales de acción para la nutrición, en los que deberían incluirse acciones para el desarrollo de la composición de alimentos, además de los acuerdos de la Cumbre Mundial de Alimentación de 1996, específicamente en lo relacionado a asegurar el acceso a alimentos nutricionalmente adecuados.
En particular, Chile tiene dos grandes desafíos en materia de alimentación y nutrición; convertirse en una potencia alimentaria, exportando alimentos seguros y nutritivos y, prevenir y controlar la epidemia de enfermedades crónicas no transmisibles. En este contexto, contar con tablas de composición de alimentos actualizadas constituye una herramienta fundamental en el análisis y comprensión de los problemas de salud y nutrición que afectan a nuestra población, siendo esencial para implementar la política alimentaria del país y para diseñar los sistemas de vigilancia y control.
Una de las actividades fundamentales de este proyecto es la elaboración de planes de muestreo para 30 alimentos prioritarios para cada país, de los cuales 5 serán ejecutados durante el 2008. En el caso de Chile, los 5 planes son para los siguientes alimentos: pollo entero marinado, papas, margarina regular, pan (marraqueta) y empanadas de pino horneadas. Entre los otros 25 alimentos prioritarios se encuentran los huevos, aceites, fideos, arroz, carne, leche, yogurt, tomates, galletas, sopas, plátanos, cecinas, manzanas, etc.