Depresión
Presentación
Sabido es que los Trastornos Depresivos, que han aumentado su visibilidad y frecuencia en los sistemas de salud, originan sufrimiento, discapacidad y una alta proporción de los suicidios, así como un grado importante de deterioro en la calidad de vida de las personas que los sufren. La depresión genera mayor discapacidad que otras enfermedades crónicas como la hipertensión arterial y la diabetes y concentra más del 40% de las licencias médicas.
Los trastornos depresivos constituyen por tanto, un problema de salud pública de alta relevancia en el mundo entero. En Chile, la Depresión Mayor afecta a un 6% de las mujeres y a un 3% de los hombres, mayores de 15 años. Si se agregan los episodios de depresión leve y la distimia, la prevalencia alcanza el 10.7% entre las mujeres y el 4.9% en hombres. E s la segunda causa de años de vida perdidos por muerte prematura y discapacidad (AVISA) en mujeres.
Un 75 % de las personas que sufren depresión, consulta al médico general, sea en la Atención Primaria o a los distintos especialistas. Sin embargo, las formas “encubiertas” por síntomas físicos, generan consultas médicas repetidas, exámenes, tratamientos e interconsultas no resolutivas, elevando los costos de la atención médica y retrasando el inicio de un tratamiento eficaz.
En el estudio evaluativo de la efectividad del programa que se llevó a cabo en la red pública de salud, se identificaron dos factores de riesgo, presentes en más de la mitad de las mujeres ingresadas: el antecedente de un episodio depresivo previo (60.7%) y una escasa participación y apoyo en la red social (55.7%). El siguiente factor de riesgo de mayor frecuencia es la violencia intrafamiliar. El 64% de las personas de la muestra viven con pareja al momento de la entrevista y más de la mitad de las mujeres (51.4%) han sufrido episodios de violencia física sexual o psicológica en los dos meses previos a la entrevista. La presencia de violencia (de cualquier tipo) se asocia significativamente con una mayor severidad del cuadro depresivo. La gran mayoría de estas mujeres son madres de niños menores que viven en un ambiente psicosocial deteriorado y por consecuencia están expuestos a riesgo de maltrato.
El Programa Nacional de Diagnóstico y Tratamiento de la Depresión que el Ministerio de Salud puso en marcha en la Red Pública de Salud el año 2001, aumentó rápidamente su cobertura : 29.000 personas tratadas en el año 2002 (91.4% mujeres, promedio de edad 41 años; 8.6% hombres, promedio de edad de 39 años. Depresión leve, el 23 %; depresión moderada, el 69,6 % y depresión severa, el 7,4 %). En el año 2003, se trataron 63.067 personas; 110.373, en el 2004 y 140.808 personas, en el 2005. En todos estos años se ha encontrado una distribución bastante similar por sexo, edad y severidad.
La referencia al nivel de especialidad ha oscilado entre el 7 y el 10 %. A manera de ejemplo, el año 2004, el nivel secundario trató a 5.076 personas con depresión severa (83% fueron mujeres y el 17% hombres). El 36% ingresó por intento de suicidio o alto riesgo de suicidio, un 28% por depresión severa refractaria al tratamiento en APS, 12% con depresión bipolar y un 24% con otros diagnósticos de depresión severa.
La frecuencia con que se presenta la Depresión y sus efectos en la calidad de vida de las personas que la padecen, determinó que esta patología fuese incluida en la modalidad GES a partir del 1º de julio del presente año. En virtud de ello, tanto el sistema de salud público como el privado, deben proveer cobertura al 100% de las personas de 15 años y más, en quienes se diagnostique depresión, al momento de demandar atención de salud.
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